Hay
un gran número
de ideas, conceptos, religiones y tradiciones en el mundo,
y todo el mundo quiere regirse por alguna de ellas. El hombre
tiene un vacio espiritual dentro de el, que algunas veces
trata de llenarlo con fama, alcohol, droga, sexo, trabajo,
dinero o religión, y encuentra cada día que
es imposible llenarlo porque ese lugar o ese vacio en el
corazón del ser humano lo puede llenar solamente Dios.
Cuáles son los pasos para
recibir perdón de pecados para llegar a ser hijos
e hijas de Dios e ir al cielo? Hay ciertas cosas que debemos
saber:
1.
La Salvación es Gratis.
Romanos
6:23 dice "Porque la paga del
pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna
en Cristo Jesús, Señor nuestro".
2. Todos los Hombres son Pecadores.
Romanos
3:23 dice "Por cuanto todos pecaron
y estan destituidos de la gloria de Dios".
Hay
personas que se jactan de ser buenas, que no le hacen mal
a nadie, y por eso creen que se ganaran
el cielo. La palabra de Dios dice que desde que Adán
pecó todo ser humano lleva en su sangre el pecado original;
por lo tanto, todos los hombres y mujeres tienen pecado en
su vida y no pueden salvarse a sí mismos. En algún
momento de nuestra vida hemos mentido, robado, codiciado o
adulterado; todos hemos pecado.
Dios
es un Dios bueno y misericordioso, y no quiere castigar al
pecador. El ama al mundo y, aunque
El es amor, El tiene que castigarnos por el pecado de de cada
uno de nosotros.. Dios ama a todo pecador, pero odia el pecado
que practican y por eso es que Dios tiene un dilema que resolver.
Dios ama el pecado pero, tiene que castigar el pecado. La manera
que Dios resolvió este dilema es la siguiente: El envió a
Jesucristo a este mundo, el cual murió crucificado por
nuestros pecados, y resucito.
Juan
3:16 dice "De tal manera amó Dios
al mundo, que ha dado a su único Hijo, para que todo
aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida
eterna".
Reconozca a Jesús Como el Hijo de
Dios.
Si
tu deseas recibir el regalo de la salvación,
repite esta oración:
"Padre
celestial, yo reconozco que soy un pecador, y que mi pecado
me separa de tí. Ahora mismo
confieso con mi boca que Jesús es el Señor, y
que Dios el Padre lo resucito de los muertos. Yo recibo a Jesús
en mi corazón y en mi vida. Yo renuncio a todo pacto
con el enemigo, con las tinieblas, con mi propia carne y conmigo
mismo. Yo me arrepiento de todos mis pecados y recibo el regalo
de la salvación y de la vida eterna en el nombre de
Jesus. Amen"